Estas
son tres definiciones del vocablo Punk: A) jóvenes sin experiencia,
B) persona o cosa inútil, C) homosexual pasivo.
Históricamente
el punk-rock y el rock gay se llevaron muy bien, se iniciaron en los
bares oscuros donde se consumía rock desesperanzado y los jóvenes
no creían en ninguna acción de cambio, por entonces aparecían
sobre el escenario personajes que, arrodillados, practicaban una fellatio
sobre la guitarra de su acompañante, y otros cinco jóvenes
salían con tacos altos, medias rosas, rouge y anteojos con perlas
incrustadas. Eran los (las) New York Dolls, nombre inspirado en el film
"Beyond the valley of dolls", de Russ Meyer, quien también
dirigió "¿Who killed bambi?" Con los Sex Pistols.
Los
New York Dolls estaban liderados por Johnny Thunders que alguna vez
vocifero: "Para nosotros travestí significa, bisexualidad
activa, pero básicamente es el gusto de vestirnos como se nos
antoja". Ellos fueron el primer grupo de rock abiertamente respaldado
por la comunidad gay. La imagen punk tiene una conexión muy poderosa
con respecto al sexo. Partiendo desde lo fetiche (el cuero negro, las
cadenas, las medias en red) hasta la actitud de transgredir todo, lo
que la sociedad trataba de imponerles o controlar, incluso su libertad
sexual. En Estados Unidos, a partir de la década del ’80, la
nueva generación acelero el ritmo punk y lo trasformó
en Hardcore, cambió la vestimenta provocativa e impuso el uniforme
estándar de todo H.C.: Bermudas, camisas leñadoras, gorras
y pelo corto. Esta música era echa por y para "hombres".
Las mujeres y homosexuales habían desaparecido de la escena,
las chicas no tenían cabida en los frenéticos pogos al
igual que los chicos más "débiles". A comienzo
del año 1987 comienza a visualizarse las primeras bandas solo
de mujeres y también más grupos formados exclusivamente
por gays.
Los
Pansy –Division son la banda mas conocida dentro de la movida Queer,
como se llaman a las bandas gay. Desde sus comienzos, en Seatle, enarbolaron
la bandera de los homosexuales y anti – fascistas. Este trío
de Washington se define como gay positivo y musicalmente como punk rock.
Sus letras son casi explicitas y de humor gay, tiene editado mas de
media docenas de CD y se dieron a conocer masivamente cuando telonearon
a los millonarios Green Day por todo Estados Unidos, en su página
Web cuentan "Siempre me gustó el rock y desde que surgió
el punk, mi vida cambio para siempre. Tenía que tocar con compañeros
"Straight" y a pesar de que no había problemas con
ellos no me sentía representado. Luego decidí que solo
quería tocar con gays y fue cuando me di cuenta, que difícil
era encontrar músicos de rock gays".
De
Canadá, Propagandhi, es otra de las bandas comprometida mundialmente
no solo con la causa de homosexuales y lesbianas, sino también,
con la anarquía, el antifascismo, la liberación animal
y las actividades pro feminista. Este trío se formó en
1992 en Winnipeg y según ellos no representan ninguna contra
cultura singular o restringida del pensamiento izquierdista.
En
la Argentina la realidad indica que muy pocas bandas y solistas están
interesadas en abordar estos temas, las mas reconocidas son She Devils,
un trío femenino de punk rock, y Boom Boon Kid quien suele
recrear, difundir y proteger en sus letras a los chicos/as con actitudes
sexuales diferentes a sus pares. Un mercado que el rock argento nunca
explotó convenientemente, donde quizás, lo mas atrevido
tendríamos que buscarlo en la escena pop electrónica con
Adicta -clones porteños de Despeche Mode- y los exitosos
Miranda cuyo cantante Ale Sergi practica un juego de ambigüedad
sexual cercano al grotesco. Miranda pareciera haber salido del Reality
Show"PopStar" en vez del circuito alternativo -electrónico.
Justamente es esta escena y las del punk- garaje, las únicas
que demuestran un equilibrado y medido interés por la problemática
homosexual, los derechos de las mujeres y un pensamiento libertario.
Donde lesbianas y homosexuales pueden demostrar sus inquietudes artísticas
sin temer a ser prejuzgados. Agitación que no se permite el público
del rock Chabón o barrial de La Renga o Intoxicados, del Heavy
metal – donde existen bandas cristianas, de protesta… pero ninguna gay-
o la clásica tribu Rollinga seguidora de Jóvenes pordioseros
y La 25. Definitivamente hay gays y lesbianas tocando rock en la Argentina,
pero ninguno/a pretende defender públicamente a su comunidad,
ni los derechos, ni revindicar sus luchas, como si sucede en otras latitudes
de este mundo.
Pablo
Entrerrios