En 1968, presentando los textos de los autores que ella misma antologaba como testigos de la China revolucionaria, Juana Bignozzi escribió de Juan L. Ortiz: “En su caso se impone decir que es entrerriano. Incorporó para siempre a nuestra poesía mayor, los paisajes, las colinas, las brumas azuladas de su tierra. Con todo eso y con su permanente estar en la lucha de la gente de su tiempo edificó una de las pocas obras poéticas imbatibles de nuestro país. Su viaje a China fue como encontrar sus propias respuestas expresadas durante cincuenta años en su provincia: los poetas entrañables, un pueblo en busca de su felicidad”. En el mismo libro, Bignozzi escribía de Andrés Rivera: “en este relato vuelven a encontrarse los rasgos que caracterizan su obra y constituyen su visión de la literatura, como traslación de su actitud en el mundo: una forma de lúcida conciencia y de militancia insobornable”.
El tiempo ha pasado, y Bignozzi –o “Juana”, o “Juanita”, como la llaman quienes se le acercan–, desde sus libros de los años ´60 hasta sus últimas publicaciones, ha ido variando algunos modos de su trabajo. Pero las nuevas formas que su poesía va practicando tal vez puedan encontrar sintetizadas en aquellas presentaciones algunas claves y un motor que, en sus mismas variantes, continúa –permanece– sosteniendo el lugar de la poesía desde el que pueda volver a elegir a sus enemigos, porque, como escribe Bignozzi, cada siglo tiene sus barqueros /y sus muchachas de modales excedidos.
Lo que sigue, entonces, un recorrido por los cambios y permanencias de escenarios y lugares, por la lucidez entrañable de las variantes y continuidades de esta obra.
Inés de Mendonça - Sebastián Hernaiz
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Soy una mujer sin problemas
Todos lo saben
y entonces buscan mi compañía para charlar por las noches.
Sin embargo yo conozco a alguien que quiere morir en paz consigo mismo
y me produce estremecimientos, insomnio, soledad,
porque la paz conmigo misma sería una guerra sin fin,
dos o tres asesinatos inevitables y alguna entrega desmedida
que no entra en mis planes.
Sin embargo yo sueño por las noches
con un jardín inmenso donde los muertos se levantan para saludarme;
yo sueño con un hombre que me inquieta y como lo ignora
me habla amigablemente del resto del mundo
y de mis múltiples amores, tan simpáticos,
tan apropiados como tema de conversación.
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La vida en serio
Ahora he descubierto el sol, los perros y las mentiras.
La vida es más lógica, no he dicho mejor, sino más lógica.
Cierro los ojos y tomo sol, juego con un perro tan vulgar
que es imposible sentirse separada de él y miento.
Eso me obliga por las noches a sacarme los zapatos
como quien se desnuda,
a caminar descalza por mi casa,
a llorar a solas cada tanto.
Ahora miro a una mujer ni linda ni fea,
pienso que la pequeña vida continúa
y que todo dolor importante tiene testigos,
aunque sean un perro, el sol o las mentiras.
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La literatura en serio
Como sufro y me aburro resulto bastante divertida,
a veces represento situaciones,
la mujer comprensiva, el hombre triste;
como no tengo sentido de la oportunidad,
puedo interrumpir la mejor escena de amor,
y para que nadie dude de mi inteligencia,
me ocupo de problemas casi ridículos.
Rodeada de gente que espera cosas de la vida
o practica la tragedia,
mis explosiones de júbilo son bastante frecuentes,
y como me regalo horizontes, cucharas que vacían mi corazón,
casi siempre estoy triste,
por eso mi alegría es digna de verse.
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Una poesía para impresionar
con grandes imposibles olvidos que no llegan
o esas frases de: tengo para poco
una poesía en realidad para ser un animal herido entre la gente
para irse a un rincón y tratar de no molestar
si digo esa poesía ya no me interesa
es porque he empezado a sentir gusto por la vida en serio.
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Con el invierno los amigos han vuelto a casa
yo pregunto seriamente
¿Qué vas a hacer de tu vida juana?
Sufro, amo, todos rabiamos por la revolución
a veces tengo miedo de que seamos felices.
Los amigos han vuelto con los brazos abiertos
preguntan qué pasa en nuestra ciudad,
yo sólo puedo describir tu rostro,
para decirlo de una vez el rostro del amor.
¿Qué vas a hacer juana
con la juventud que aún te queda,
con las historias inverosímiles
los amigos en solfa,
los amigos en serio
y toda esta ternura
que quién sabe adónde irá a parar?
(de Mujer de cierto orden, 1967 –recopilado en La ley tu ley, Adriana Hidalgo editora, 2000)
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Aristocracia obrera
Las casas que vimos construir tienen años
las amplias labias son sólo discursos de mitómanos
charlas de magisters
cátedra de confusión
no hay olvido ni paz sólo alguna entrevista pendiente
una carta por escribir
la distancia siempre llegó demasiado temprano a mis fiestas
mucho más de lo que amé ha caído en el vértigo de lo ridículo
la poesía es una señorita esquizofrénica que delira al après-midi
los que ostentaban la escoba de la historia
cuidan la limpieza de sus legajos
yo sonrío aunque no haya laúdes con qué
acompaño a la gente hasta el ascensor
abandonada, perro de umbral en las tardes
viejo pecador converso jamás en silencio
a ver
líneas de las manos
de venus destrozada de apolo inmejorable
alegrías que no le quitan profundidad a mi pensamiento
pero sí lo aligeran
recuerdo algún cementerio sentimental
cierta felicidad de un viaje nocturno
enloquezco con estilo
mientras los dueños de esta luz de domingo a la mañana
con un sentido de la realidad muy argentino
jugados a la precariedad y a la historia
sobreviven en tensa vigilancia
ignoran la tranquilidad de las siglas
no se tranquilizan con ajenjos marchitos
ahora que todo empieza a terminar
confiemos en la diferencia de nuestras muertes
nada las cambiará
menos estas alianzas pasajeras
las maravillosas delicadezas y sus culitos pateados
cada vez que muevo esta mano
cambio de lugar un objeto
aparto algún rostro
como en un triunfo de mis peleas y de mis muertes
o una felicidad de mi final
sé que mis hermanos desconocidos no me olvidarán
-
Desesperada ya como gente que conoció ciertas cosas
verdades que no borran ni el vino
ni los juegos con los que reemplazamos el amor
con mucha delicadeza mucho cuidado
buscamos como niños no ya tréboles de cuatro hojas
no ya la vida plena los golpes definitivos
para acortar los plazos ensayamos fracasos que no duelen
pequeños triunfos que provocan nuestras sonrisas más dulces
bajo mi sueño mis enemigos
–cuidados por mí como por nadie–
entre el ruido de juana
sus grandes actividades y la ternura que me provocan
tenemos ideas fijas obsesivas
verbos que no conjugamos
verbos de acción de sentimiento
verbos para algún momento que creí
cercano próximo imposible
gente que estaremos casi muertos cuando pase algo
no mido lo que falta ni lo que se fue
duro
defendiendo el pedazo justo para estar de pie
-
Ahora que tanta gente llama por teléfono
y tengo invitaciones saludos en la orilla del camino
he dejado de ser la presa mayor en una cacería que
después de todo
protagonizaba
he dejado de ser trágica
a veces soy definitiva
con la edad, simplemente, estoy cada vez más enojada
-
Era fácil quedarme sola brillante intocable en mi agresividad
tirar los pedazos que aún valían entre gente conocida
cartas prestigiosas de desprestigiados
disimular el paso de los años
su asqueroso pelo infiltrado
con frasecitas jactanciosas
pagar la buena conciencia con reuniones de seudo peligrosos
dedicarme a la solidaridad difusa
era tanto más fácil
que entrar a patadas en esta turbia y compleja realidad
si toda vida es un reemplazo y no existe el lugar en blanco
el sueño de estar a la vuelta de esta historia
con aquellos viejos ácratas revolucionarios principios
es el crujido de la muñeca de madera en la noche
abandonen la hermosa escena familiar
no hablen más de un ciego retrato en colores
sobre él ha caído una permanencia
la de la sangre
-
Yo te agradeceré eternamente aquel diálogo
donde vos hablabas y yo preparaba mi historia
yo te agradeceré eternamente
haber señalado con un hecho
que la palabra existe
vos hablabas a nadie que luego fue este animal sin garras
solo en un claro que se llamó JB
quiero decirte que este animal de una aldea
o de aquel lujo de vivir que fue Buenos Aires
sólo escucha a través de lo que amaste en mito
Pére Lachaise fuentes de Roma
a aquella niñita que te escuchaba sin poder contestar
le enseñaste la palabra
que a veces ahora no sabe dónde buscar
este animal no trata de repetir los sonidos de la tribu
sino tus sonidos y tu voz
-
Sólo mata el engaño
Consagré y consagraron mi vida
a tareas que se cumplirán sin mí
no veré morir a mi madre
no conoceré el delirio por un hombre
no viviré en la revolución
-
Ya me he dado cuenta
sólo son escenarios particulares e indivisibles
hay un único lugar personal
para cada puñalada trapera de la vida
mi corazón sabe que no hay olvido ni ruptura
ésos son triunfos ajenos
siempre miraremos por una ventana
cómo se están llevando a alguien
-
Cadáver por la palabra
persona por la gente
Por ejercer el miserable pecado de la jactancia
manejo huecas trascendencias
solitarias eternidades
o sea
escribo
por escribir a punto estuve de ser solemne
por escribir pierdo la vida
por mirar a esta gente descuento mis culpas
lejos de falsas jerarquías que engendran peste
a punto estuve de integrar una secta
ave de rapiña de voz de todos
no entenderé el mundo más que lo entendido por todos
no olvidaré en el final el principio
no creeré en el signo sobre los otros
menos en la luz única sobre mí
para que mi vida se cumpla
pierdo el tiempo en confidencias
para escapar al desierto de los elegidos
borraré toda arista que me distinga
para que mi lucha no sea legítimo derecho de soberbia
sólo reconoceré la voz de los que nunca llegarán
a cumbres de lucidez
torres de talento
verdugos de los demás
ceniza de vidas menores
escribo
no me otorgaré la redención
-
Las décadas no han pasado
yo camino sola en la luz de la tarde
en las vidas paralelas de los hombres que he tocado
soy el gran escenario y el mayor espectáculo
nadie cree en la desesperación de los inteligentes
ni en los pactos
en los que siempre pierden los lúcidos
la luz que ahuyenta los visitantes nocturnos
y alimenta los signos de la vida
seguirá encendiéndose en otro lugar
-
Rodeada de universos en tragedia ineluctable
en tragedia coyuntural en tragedia analfabeta
rodeada de mundos en rítmicos caminos hacia la desdicha
he logrado una zona
en la que mi animal sigue a salvo
hablo a unos pocos muertos hablo de mi vida
en mis sueños mendigan los cuerpos que perdí
y casi no tengo compañía para compartir mármoles funerarios
no necesito la trampa de mitos menores
me basta nuestra propia lucidez
y nuestra permanente tristeza
que no tiene nombre de persona sino de ciudad
pueden borrarse las huellas
matar la mano que escribió aquellos poemas
caer en la cátedra y la impostación
pero yo que tengo memoria de piedra y corazón de trapo
sé dónde cuándo y de quién me despedí
-
Acechada por cultos pensadores que han confundido
la ideología con las ciencias aplicadas
la ética con el espontaneísmo
el arte con la habilidad manual
y la lucha de clases con la renovación de generaciones
veo cómo los nuevos dueños de la cultura
han destruido lo que amé y dado rostro al enemigo
pero minuto a minuto recuerdo
que no debe quebrantarse el frente interno
aunque ya ese frente sólo sean
mi memoria y mi soledad
(de Regreso a la patria, Libros de Tierra Firme, 1989 –recopilado en La ley tu ley, Adriana Hidalgo editora, 2000)
-
comprémosle unos jazmines
es una buena mujer empecinada en una idea
y esa inutilidad me permite decir
todo cae a pedazos y al tigre de papel
tal vez se lo coma un destructor de documentos
pero hay hijos que no tuve que volverán a elegir a sus enemigos
y volverán a hacerles difícil la victoria final
-
los nombres prestigiosos de mi país
asolan las universidades españolas en verano
salamanca el escorial palabras de mis hermanos
zarpazos defensa del islote
conocí a muchos de estos animales suntuosos
algunas de sus lentejuelas han caído
y ciertas estrellas tienen la punta quebrada
pero existe mayor espectáculo
que viejos magos de mi juventud
contando una fiesta terminada
cerrando una a una las casas de sus orgías
recogiendo las últimas cintas las últimas botellas vacías
de un país una poesía y una ciudad errantes
-
¿Fieras de papel en ambas orillas?
nuestros mitos se han permitido sobrevivir
y nos han obligado a retroceder
ante esa piedra de la desmemoria
con la que construyen su mausoleo
no somos la juventud que los continuará
tampoco el pasado que los llora
y aunque fuertes y lúcidos como la historia
queremos educarnos en la fragilidad del futuro
-
El sujeto de la izquierda
educada para ser
la magnífica militante de base de un partido
que por no leer la historia de mi país
se ha convertido en polvo no enamorado sino muerto
preparada para una eterna carrera de fondo
tengo ante los ojos una pared impenetrable
detrás de la cual sólo hay
otros 50 años de trabajo y espera
-
otra vez la cruda tarea a mi cargo
de no aceptar los acuerdos
no aceptar este destino de joya de tu soledad
otra vez la cruda tarea de decir
tu final no va a ser mi final
ser el mundo entero en una vida es demasiado trabajo
para una mujer un poco mayor con citas dispersas en varias ciudades
que ya aprendió a no confundir
el dolor con la vida y la pasión con la propiedad
-
Interior con poeta I
una mujer en su casa
se dispone a asar un trozo de lubina
desde la ventana
ve uno de los triunfos del urbanismo europeo
y piensa en conseguir la última edición de Caproni
comerá y leerá en hora y lugar inadecuados
media tarde apartando las hojas de una traducción
traducir de un lado del océano al otro
de los poetas jóvenes a los poetas de su generación
tradujo aquí su vida que debe retraducir a su país
Negri dice que el espacio al que siempre creyó pertenecer
el espacio de la izquierda sigue existiendo dice
a la madrugada llamará a una ciudad lejana
y volverá a traducirles a los objetos que la rodean
las claves de ese lugar en el que terminarán su vida
-
Poetas del 60 I
juntos en cierta lucidez y varios desprecios
miles de papeles los nuestros
y siempre el pesado bagaje de aquella fiesta
miles de papeles los nuestros
nunca el del buen samaritano
no tuvimos manto suficiente
mucho menos podíamos ofrecerlo
a través de años y países
la misma soberbia de demoledores de panteones
el seductor relato de nuestra memoria
y en mí el nombre de los que he elegido entre ustedes
que no dejo de repetir
para gloria de críticos dolor de resentidos y furia de olvidados
en cuanto me ilusiono con ser escuchada
(de Interior con poeta, Libros de Tierra Firme, 1993 –recopilado en La ley tu ley, Adriana Hidalgo editora, 2000)
-
IX
Interiores
perdido el primer sentido de la solidaridad
perdida la solidaridad horizontal
vecino amigo almacenero de la esquina
de puertas adentro ya no se cuenta una vida
dónde han quedado cocinas renacentistas
casas de los cárpatos
no habrá un museo de nuestros interiores
cual velo fundamentalista algunas mujeres han rescatado
un universo derrotado por mis abuelas
hijos plantas hombres en permanente distracción o
fantasías literarias
y ellas
regando las plantas del patio
-
XVI
las sectas lo han utilizado
el trabajo en la calle la vida en la calle la seducción de la
noche el sueño imperial de volver al amanecer
la ambición oculta del strass los rasos los colores los brillos
siempre los brillos
no se puede vivir del acontecimiento
no se puede vivir de las pocas horas de la fiesta
pero cada noche descubro
que faltan mínimos detalles
para cumplir el viaje que planifico en las mañanas
-
XIX
para ver el alba
ejercicio periódico en otra época
debo caminar toda la noche
alimentando crías que nunca crecerán
ahora sé que hay teorías para la juventud
ver aparecer la luz recuerda el primer rechazo
la brutalidad del nacimiento
y teorías para el principio del final
ver aun aparecer la luz es recuperar la noche
-
XXI
los que regresan de la fiesta
aún atontados en el estado de bienestar
que ni les pagará sueños de orígenes negados
pasan por la puerta de mi casa
y me invitan a volver con ellos
yo pregunto cuántas etapas salvajes del sistema
nos quedan por vivir
y sigo escribiendo cada vez con más copias
-
XXX
me pidió que llevara unos libros que le interesaban
y algo de dinero para una celebración
y me citó en el vestíbulo de partida de las grandes líneas
cuando en la noche en vez de él
llegaron los camilleros para Lourdes
supe que debía irme con su último regalo
los libros que amo
el dinero para un buen vino
y en el espejo que me corresponde
el asco a la caridad
y los amados destinos de esas grandes líneas
-
XXXVII
los hombres que vuelven en el sueño
son los que se fueron en la vida
vuelven con la cara de hoy
y aunque no la conozco debo aceptarla
vuelven a alabar mi eficacia
a confiarme su currículum
y esperan de mis nuevos y viejos amigos
de mis atenciones a los que amo
de algún desinterés que disimulo por el recuerdo
que yo gestione su permanencia
en un mapa muerto en el setenta
a través de consignas de estación
correos de confidentes encuentros fortuitos en ciudades
europeas esquelas funerarias que nos devuelven a escenas
olvidables y cambian el oprobio en ternura
buscan el tesoro
de la cronología de unos años que volverían a unir
algunas ideas con algunas vidas
-
XXXIX
Stazione termini
en los rincones de casa aparecen tiradas
las flores de otoño con su herrumbre
en el cerrado entorno de las estaciones terminales
siempre hay hoteles boutiques botones de lujo
que las protegen de su realidad
bisutería y ropa de plástico macarras de suburbio mal vestidos
inmigración comida del altiplano
charangos y sombreros bordados en plata
en el frío de las calles europeas
siempre cerca de los trenes de sus horarios de partida
en los elementos abandonados entre la llegada y el final
suelen aparecer las primeras flores del cambio de tiempo
suelen aparecer los que rescatan nuestra memoria
y nos devuelven la fuerza para continuar con la explicación
(de Partida de las grandes líneas, Libros de Tierra Firme, 1997 –recopilado en La ley tu ley, Adriana Hidalgo editora, 2000)
-
el efecto realidad de mis nuevos amigos poetas
ha sido una vez más borrado por la realidad
la añoranza de las cartas nunca sobrevivió
a la presencia del añorado
sin confrontación se habla del amado
sea este país capillita literaria o prestigiosa revista
o se juega en los reportajes con la ingenuidad europea engañada sobre la causa del extrañamiento
pero olvidan que la amada en medio del frío abulense respondió con claridad cuando le dijeron quién eres
los nuevos místicos de trópicos nacionalismos megalópolis orígenes raciales
rescatados en el fracaso
no en la derrota
el derrotado es el campo popular el espacio consagrado del obrero
rescatados en el fracaso de unos niños de doble moral que no
resistieron ni la prueba del trabajo en una ciudad extraña
de unos niños que sólo supieron sobrevivir en la prebenda y el acomodo
escenarios conocidos a partir de un lucrativo exilio
han vendido un corazón tramposo
luego el efecto realidad suele poner las cosas en su sitio
a cada cual su campo devastado
a cada cual su justificación por no volver a la patria añorada
a cada cual su jardincito
-
me pasé la vida entre caras de muchachos bellos y nobles
los peores apenas atontados
conozco la cara de los tristes del arte
de los voluntariosos de la acción cultural
menos la cara de la perversión
de la trampa de algunos que acompañan a mis amigas
las mujeres repiten o tienen
su famosa neurosis de destino
repito la manera de apoyar el vaso
de acomodar las hombreras
el color que a través de los años
termina por combinar con todo porque es siempre el mismo
mis amigas ejercen la lucidez cotidiana
cambian de marido
y mi ilusión sólo dura hasta que vuelvo a encontrar
la misma versión de su soledad
¿siempre siempre el error de las mujeres?
consuelo que nadie espera
peligro disfrazado de príncipe
Magdalena con su frasquito
turbamulta de colores venecianos
huyendo del dragón
¿siempre el mismo vestido el mismo color el mismo hombre?
-
Plaza Congreso
I
atravieso plaza congreso para ir a comer
a casa de mis amigos
si aún quedara un anarquista como mi tío
y tuviéramos a mano un archiduque
o aunque fuera un enano militar de África
pero no hay colonias y menos bombas
las montañas están a 2.000 kilómetros
y yo soy poco más que una mujer
en batalla con el silencio y con las versiones de los exiliados
que sólo logra sostener algunas guerras privadas
II
me despido de dos jóvenes poetas
que cruzan la plaza al amanecer
y en mi escenario de juventud
me regalan un Hockney invadido por la bruma
III
puedo seguir cruzando esta plaza con el molino cerrado
puedo ir a encontrarme
en la esquina de la que era mi casa con la que era mi amiga
para que me explique corruptelas municipales que ella llama sindicalismo
puedo soportar que en la puerta por donde entraron los amigos
a nuestras fiestas y a nuestro casamiento
haya un guardia de seguridad
y en mi confitería en vez de un san martín
sirvan bife de chorizo a buen precio
hasta convertirme en un grabado fin de siècle
y sin ser columna estar de pie en medio de las ruinas
-
por qué no puede decirse en los poemas lo que se dice en las
canciones te quiero con la fuerza de mi alma yo
espera un poco un poquito más
si tú me decís ven lo dejo todo
no puede decirse en los poemas lo que se dice en las canciones
más allá del verano después de la década de las flores de
mi black velvet en el Ideal de Nathalie de la gente linda del
reformismo alguien tiene que decir hay un consuelo en los
poemas
no todo termina
con ese verano de amaneceres en barios góticos la place rouge était vide
o con el último hombre de la madurez
un poema debe decirles en esta esquina de la pérdida es donde
patinamos con el reverendo sobre el hielo de la permanencia
-
tierra y memoria tiro sobre vos
amores de verano y pasiones provincianas
que sellan y borran la confusión de la ideología
elementos frágiles banderas en las manifestaciones
primeros de mayo en el tenebrismo de Palacios
vísperas con despierta y canta
la realidad del día a día con concursos y premios
dónde han caído las primeras muertes heroicas
tierra y memoria tiro
sobre las muchachas que llevaron las banderas
y hoy hacen meritorio teatro de barrio
mientras oigo hablar de idealismo
repugnante palabra patrimonio de la derecha
poetas de mi juventud
bares de mi ciudad colectivos de la madrugada
paso la noche sobre el océano
para tirar tierra y memoria
sobre toda esa poesía perdida
-
para mí siempre estará iluminada
la plaza de los héroes
donde los hirsutos luchadores
siguen fundando una nación
ellos no dejan de avanzar
vos aun muerto
no dejás de avanzar
y sin carro de la gloria
sin arcángel que te alcance una corona y menos una espada
permanecés como ellos en mi obsesión
-
vuelvo a pintar las flores de mi juventud
vuelvo a ver el amanecer
sin temor
ya nunca nadie podrá decirme éstas no son horas
veo amanecer como una mujer no como una joven temerosa
de la ley tu ley
el acero de esta luz para una mujer sola
que no debe temer sino decidir
(de La ley tu ley, Adriana Hidalgo editora, 2000)
-
Renoir
color dominante
y punto áureo
están muy disimulados
merenderos de la costa el río en los domingos
cada siglo tiene sus barqueros
y sus muchachas de modales excedidos
ya no hay pintores del rumor de mi clase
-
caballería roja
Malevich
I
No pinta el cielo sino
de la tierra el alma rosa
no pinta hombres sino caballos
y el sueño del corazón hacia su frontera
II
sobre cada utopía en retirada
el cielo se abre
para mostrarla a contraluz
-
Olimpia
Manet
me han dicho que soy lo único que una mujer de izquierda
llevaría a una isla desierta más un poco de música
là ci darem la mano del perverso y triste del amor
no espero a un teórico de la literatura
ni a un militante de izquierda
atrapada por una historia que sólo la deja afuera
sólo vendrá un señor
con queso roquefort borgoña y alguna chercuterie
me han dicho que hay alguien duro y áspero
que no sale después de las 8 de la noche
y los que fueron jóvenes excedidos
escriben cartas burocráticas desde Texas
no me visitan los atrapados entre el minimalismo y la narratividad
pero mi suave mano en el muslo las flores que llegan y ni miro
este tributo a la moda española en el mantón
y la desvergüenza de mi color plano
que por primera vez mira a quien lo mira
muñeca de cartón me llamó el lúcido Courbet
pero era un hombre de la injusticia y la Comuna
que en este cartón no puede entrar
yo fui como muñeca en mi belleza muerta en la pose
pero Manet me hizo mirar por primera vez
a quien no acostumbraba tener respuesta en la posesión
ese señor de familia ordenada no esperaba que yo lo mirara
sin sombras sin tenues claroscuros
la brutalidad de la luz de frente
marcaba el final de su impunidad
muchachas lúcida cultas y agotadas que vendrán detrás de mí
miren miren siempre a la cara de los que les rinden homenaje
cuando este brazo acartonado y plano empezó a levantarse
para horror de los señores y espanto de la pintura oficial
empezaba a quebrarse la discreción que amparaba a una clase
mi cara fue más importante que las flores o las chinelas
(de quién hubiera sido pintada, Editorial Siesta, 2001)